Ahora no estoy en Bogotá. Hace poco menos de un 1 año que vivo en Buenos Aires y hoy es una fecha significativa para mí: 1 de diciembre. En un mes exactamente estaré regresando a Colombia.
Aquí vivo con mi ex-novia en un monoambiente. Sí sí, ya sé... patético, extraño, raro. No lo planeé, así se dio y lo peor de todo es que me gusta. Disfruto de su compañía como la de ninguna otra persona. Al mudarnos juntas todo parecía perfecto: estábamos juntas, felices, teníamos un pequeño espacio para las dos solas y teníamos grandes proyectos (un gato, una empresa, etc). Ella me confesó que días antes de volver conmigo (ya habíamos estado juntas antes), se acostó con un hombre una noche... una noche y ya. Me dirán retógrada, sin fundamentos o lo que sea, pero eso fue acabando de a poco con el amor (aún no sé si fue tal cosa) que sentía por ella.
Analizo: no le gustan los hombres, si se acostó con uno fue por arrecha y, si es así, puede dárselo a cualquiera en una noche de tragos. Lo siento, no es lo que busco. No me malinterpreten... ella es una hermosa persona, la valoro mucho y siento infinitas ganas de protegerla, pero tiene un pequeño problema: su acelerada hormonalidad. En su vida ha tenido 4 novias incluyéndome y sólo a mí me ha sido fiel (o eso dice).
En fin, lo que importa es que en un mes yo regreso a mi país y ella se queda unos meses más. Desde que terminamos (mes y medio) no nos hemos separado. Ya no tenemos sexo, pero de resto la relación se asemeja a la de cualquier pareja: dormimos juntas, mercamos, hacemos comida, nos damos besos cada tanto (yo cuido que no lleguen muy lejos y a veces me cuesta), nos alegramos por los logros de la otra, nos apoyamos, etc. En 1 mes esto se acaba y ya es momento. Me va a doler, sin duda... aún no he tenido que afrontar la separación con todas sus consecuencias.
¿Ella? Tiene la capacidad de no demostrar sus verdaderos sentimientos, pero cuando toma unos tragos algunas cosas empiezan a filtrarse a través de su muro y comienza a hablar. Me ama, lo sé... como sé que es un amor puro y hermoso. Yo me asusto cuando lo veo en sus ojos tan claro, pues no me siento capaz de corresponder.
Desde aquél acontecimiento nefasto para mi amor por ella, me he sentido atraída por muchas otras mujeres. He coqueteado, pero no he pasado a más... creo que en muchos sentidos el estar viviendo con ella hace que le guarde aún cierta clase de fidelidad. No obstante, en Colombia hay 2 o 3 mujeres que me mueven:
1. Gay, no muy involucrada en el mundo gay, mayor que yo por 2 años, muy centrada en su vida, clara con sus objetivos, ambiciosa, hermoso cuerpo, amiga cercana y, lo mejor o lo peor, ya tuvimos una noche de besos hace 1 año exactamente que terminó por un malentendido en la comunicación. Lo que más me atrae: su empuje, su seguridad y nuestras conversaciones.
2. Hetero-confundida, mayor que yo por 2 años. Loca, confundida, sumamente atractiva, inteligente... es fuego, inspira sexualidad, pero a la vez, me inspira protección, no sé por qué siento que necesita ser salvada. Se considera una princesa, pero siempre me he preguntado qué tipo de cuentos de hadas ha leído para creerse tal cosa. Hace 2 años tuvimos nuestro mes y medio de besos, pero también terminó mal: un novio que nos ve y quiere matarme, una pelea de ella con el man y, desesperada (supongo), ella termina lanzándose por la ventana de un sexto piso. Como se pueden imaginar, no murió. Par de meses en un hospital con fracturas en todo el cuerpo y listo. Ahora está bien, y lo mejor: soltera y confundida. Sin embargo, creo que esto es química pura y explosiva, no sé si dé para más.
3. Hetero-confundida, menor que yo por 1 o 2 años. No está segura de lo que quiere ni conforme con lo que tiene. Físicamente es mi tipo: pelo negro, liso, ojos negros grandes, bajita, de cuerpo hermoso. Un poco tímida, pero lanzada e impulsiva por momentos. Siento que puede ser de esas hetero-confundidas que coquetean con mujeres cuando no las tienen cerca, pero que cuando las tienen enfrente, huyen. Habrá que ver si me equivoco. Me atrae su cascarón, llegar a romperle esa cubierta en la que ha vivido metida para mostrarle que ser diferente puede ser muy divertido... demostrarle que puede ser feliz si deja de fingir. Confío en que es más gay que cualquiera de las anteriores que he nombrado, pero que quizá nunca quiera descubrirlo.
Lo cierto es que no sé qué pase o qué me tenga preparado el destino: puede ser mucho o puede ser poco, estoy abierta a las posibilidades. Por ahora lo que importa es hoy y el mes que tengo para disfrutar de mi trabajo, mi estudio, mi ex-novia y el mundo que me he creado aquí para mí.
Besos!
martes, 1 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
La número dos...jajajajá! Es para no creerlo, eso de lanzarse desde un sexto piso! Pobre...Me da un poco de risa, qué quieres que te diga....
Publicar un comentario