Como dije en algún post anterior, escribo poesía desde hace rato... aquí pongo mi poema de despedida para la mujer N.3:
Dime por qué siento que el mundo se me va entre las manos,
la única manca sigo siendo yo,
Y tú sigues mirándome con esa mirada fija y fría.
Tus palabras me tientan en tu ausencia,
Y cuando te acercas,
No son más que fantasmas en mi memoria.
Disfrutas jugando a dibujarme intenciones que no existen,
Encuentros que no se materializarán jamás.
Juegas y es tu juego,
Das tres vueltas al tablero de la distancia,
Y cuando me ves,
estás de nuevo en la casilla de partida.
Dime por qué este sin sentido,
Este vacío de querer tenerte fuera del tablero,
Y llevarte a mi zona de tregua.
Tus ojos negros me incitan a lanzar los dados,
Tus frases me dicen que quizá hay una posibilidad de cruzar ilesa,
Y ganar la partida.
Pero de nuevo te alejas del roce,
Y la mirada sostenida agoniza en su corta trayectoria.
Recuerdo entonces que sólo tú eres juez en tu juego,
Y yo decido renunciar a tus reglas.
Ahora sólo tus fichas se mantienen en competencia.
domingo, 31 de enero de 2010
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